Una receta práctica, rápida y rendidora. Ideal para esos días donde querés algo casero, rico y sin esperar tiempos de leudado.
Ingredientes
- 500 g de harina 0 (2 y ½ tazas)
- 15 g de sal fina (1 cucharada al ras)
- 30 g de polvo para hornear (3 cucharadas o ¼ taza)
- 40 g de aceite (5 cucharadas o ¼ taza)
- 300 ml de agua tibia (1 vaso de tubo)
Procedimiento
- En un bowl, colocar la harina, el polvo para hornear y la sal. Mezclar.
- Hacer un hueco en el centro, agregar el agua y por último el aceite.
- Integrar los ingredientes con las manos hasta unir.
- Pasar a la mesada y amasar hasta obtener una masa suave, lisa y elástica.
- Dividir la masa a la mitad y estirar los bollos en forma circular (aprox. 24 cm de diámetro).
- Colocar la masa sobre una asadera aceitada, agregar salsa de tomate y llevar a horno moderado (180–200 °C) por 15 minutos.
- Añadir los ingredientes deseados y volver a hornear por otros 10 minutos o hasta que la pizza esté dorada.
Tip: Se puede congelar la masa cruda o las pizzas ya horneadas.
Ahora si, ¡A disfrutar!